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Cómo construir una carrera musical: lo viejo y lo nuevo

Hace unos días estuve en una actividad organizada por la Universidad Mozarteum aquí en Salzburgo titulada “La carrera del músico, el camino a lo más alto: ¿casualidad o determinación?”. Fue una estupenda forma de ver cómo entraban en conflicto dos mundos: el que ha venido funcionando durante muchos años y el nuevo mundo donde las reglas están cambiando.

 

mozarteum

 

Todo el acto se desarrolló como un concierto-mesa redonda. Entre las distintas ponencias y discusiones se intercalaban actuaciones de “niños prodigio” del Instituto Leopold Mozart de Salzburgo, que es una institución que forma a niños con un talento musical especial proporcionándoles medios para desarrollarlo. Estuvo moderado por Peter Cossé, un famoso y prestigioso crítico alemán, creador entre otros proyectos de la serie “Great Pianists of the 20th Century”.

 

El acto comenzó con una pequeña conferencia de Herbert Groegger, en la que explicó desde el punto de vista del “mercado”, los distintos conceptos a tener en cuenta a la hora de desarrollar una carrera artística. Todos ellos conceptos incorporados del mundo económico y empresarial, del que procede el señor Groegger, si bien en los últimos años ha sido asesor de instituciones y artistas.

 

Algunos conceptos de los que habló fueron:

 

  • Definición de fortalezas y debilidades: conocerse a sí mismo.
  • Definición de metas: concursos, conseguir una plaza en una orquesta, carrera de solista o en un ensemble con proyección…
  • Estrategias para conseguir los objetivos.
  • Elaboración de un plan de marketing: nuevas tecnologías, redes sociales, etc.

 

Lo viejo

 

Todo tenía mucho sentido, pero desgraciadamente se hablaba en términos de lo que funcionaba hace años y cómo los músicos antiguamente conseguían empezar una carrera profesional. Pero esto cada vez funciona menos de la forma antigua:

 

  • Ganar concursos ya no es garantía de hacer lanzar una carrera profesional. Es necesario en muchos casos, pero no suficiente y la competencia es muy alta..
  • Las agencias de management ya establecidas reciben cada día 10 o 20 emails de músicos deseando tener una oportunidad. Muchos de esos emails no son ni siquiera leídos.
  • Incluso plazas en orquestas hay actualmente menos ahora que hace 20 años, al menos en orquestas con temporadas regulares y puestos fijos, mientras que músicos hay muchos más.

El camino tradicional por tanto está algo “saturado”.

 

Un shock para los profesores y ponentes

Durante el acto, como te he explicado, se iban intercalando actuaciones de los pequeños talentos que están llamados a recoger el testigo de los grandes nombres actuales. Niños de entre 6 y 16 años que tocaron de maravilla piezas del repertorio clásico de piano.

 

El último en tocar fue Shaun Choo, un pianista de Singapur, de 22 años, que actualmente desarrolla su carrera como compositor y pianista y que se formó en el Mozarteum durante varios años.

 

Tras acabar su Balada nº1 de Chopin, muy bien tocada, llegó la sorpresa:

 

De propina tocó una de sus composiciones, que no es otra cosa que este tango que puedes escuchar aquí:

 

 

Mientras estaba tocando, ya se apreciaba en la mesa-redonda una sonrisilla de alguno de los participantes en ella: ¡Uy, un tango! Esto no es la idea de música “seria” y “artística” que tenemos…

Para que lo entiendas mejor, en alemán hacen una distinción entre E-Musik: ernstmusik (música seria o artística) y U-Musik: Unterhaltendemusik (música de entretenimiento). Una clasificación que cada vez presenta más y más problemas.

 

Tocar un tango enmedio de un acto como el que tenía lugar provocó una especie de cortocircuito que por otro lado explicaba muy bien el momento actual: las cosas están cambiando y lo nuevo no entiende de clasificaciones ni de barreras entre músicas. Más bien todo lo contrario.

 

De hecho, nada más acabar, Peter Cossé, sin saber muy bien qué decir, elogió la interpretación comparándolo con la Sonata “Hammerklavier” (una de las obras más difíciles de la literatura pianística), diciendo que era la Hammerklavier del tango, por lo virtuoso de la composición… Bueno, en mi opinión, quizás haya más puntos de partida y otros nexos de unión más afines fuera de la “tradición clásico-romántica alemana”. 😀

 

Shaun Choo: el mejor ejemplo

 

shaun choo

A continuación se siguió discutiendo sobre aspectos nada trascendentes de lo que es hoy en día lanzar una carrera profesional: muchas generalidades y pocos consejos útiles. El mejor ejemplo sin embargo había estado sobre el escenario unos minutos atrás y los ponentes no se habían dado cuenta de hasta qué punto esto había sido así. Shaun Choo lo que hace es:

 

Lo nuevo: qué es lo que funciona

 

Actualmente, con la gran cantidad de músicos tocando a muy alto nivel, hay dos caminos:

  • Ser un fuera de serie: como te he explicado antes, hay una competencia muy grande para un mercado muy pequeño. De esta forma muy pocos pueden desarrollar una carrera concertística. Los que hoy en día lo consiguen son verdaderos “cracks” y hace falta mucho más que tener mucho talento y tocar muy bien para ello: buenos apoyos y contactos, un buen marketing, mucha actitud, perseverancia, y también algo de suerte.

 

 

Ahora te toca a ti elegir qué camino elegir para tu carrera profesional 😉

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Mario Nieto

Soy pianista y musicólogo, coautor y cofundador de Emusicarte. Escribo sobre temas de actualidad musical, intentando dar pie al debate y la reflexión.

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5 comments

  1. Javier Jacinto

    Enhorabuena por el artículo! Todo mi apoyo en este afán de renovación de este nuestro mundo de la música “clásica? ?” Hagamos q lo clásico sea tb moderno.

    • Gracias Javier!

      Esa es precisamente la idea que queremos transmitir: podemos y debemos renovar el mundo de la música clásica.

      Un saludo!

  2. Mihaela

    Qué ocurre si tocamos unas ”Balada ” y después un ”Tango” ? Nada!!Ops, se nos ha olvidado que F. Liszt, J. Brahms entre muchísimos otros cogían ”temas” de cantos populares y lo transformaban en ”Variaciones sobre un tema húngaro” (Op. 21 nº 2, de J. Brahms) o ”Rapsodia Española” de F. Liszt…O el mismo B. Bartók con su perfil tan marcado de principios del siglo XX con, por ejemplo, las ya famosas ”Danzas rumanas”!
    En fin, al igual que otros muchos aquí publicados, éste describe situaciones que atravesamos los músicos en la actualidad. Gracias por vuestra labor!

    • Así es, Mihaela. La cuestión es que en la música y en el arte hay también mucho de ideología. Hay muchísimos ejemplos de diálogo de lo popular y lo culto a lo largo de la historia. Pero lo más interesante es que en el siglo XXI, la separación entre unos géneros y otros es cada vez más pequena. Lo culto ya no se ve de la misma forma que hace unas décadas, sobre todo para los más jóvenes no hay una separación tan grande y si la hay lo rechazan. Y de eso se están empezando a dar cuenta ya también las instituciones. Mira sino el CNDM que apuesta por el jazz y el flamenco entre otras propuestas.

      Un saludo!

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