spark band

El músico del siglo XXI es emprendedor

Si eres músico profesional, sabes lo que es pasarte media vida estudiando: Grado Elemental, Grado Medio, Grado Superior y algún máster o postgrado en muchos casos. O a lo mejor lo eres sin pasar por la enseñanza reglada. Pero en total seguro que llevas más de una década de formación musical intensiva, más la formación contínua que nunca acaba. Todo por disfrutar y vivir nuestra pasión que es la música, en sus muchas formas.

A continuación nos plantamos en el mundo real para empezar a ganarnos la vida con eso que llevamos haciendo tanto tiempo. Pero, ¿cuáles son las reglas que rigen este mundo que cambia tan rápido y donde parece difícil situarse?

 

spark bandSpark | Yellow Lounge | Reeperbahn Festival 2012

 

La educación tradicional heredada de las revoluciones industriales cada vez está más alejada de la realidad. Una educación basada en la formación de individuos en serie con las mismas competencias y habilidades está quedando más y más obsoleta cada día que pasa. Expertos como Ken Robinson han puesto de manifiesto la necesidad de reformar los sistemas educativos y adaptarlos al siglo XXI, llegando a afirmar que las escuelas matan la creatividad.

 

¿Cómo afecta esto al campo musical y a los conservatorios?

 

Al terminar nuestros estudios en los conservatorios se supone que hemos adquirido unas habilidades y competencias que nos preparan para desenvolvernos en el mundo profesional musical. Pero los conservatorios no se libran en la mayoría de los casos de esa “estandarización” de sus alumnos, preparados para las tradicionales salidas como opositar para un conservatorio o hacer pruebas para una orquesta. Unas salidas que actualmente están dejando de ser una opción para gran parte de los graduados. Esto resulta un problema, siendo que los planes de estudios se han hecho en su mayoría contemplando las opciones de este “viejo paradigma”.

La llamada “crisis económica” se ha llevado por delante la creación de empleo público, mientras que la financiación de las orquestas ha pasado a estar continuamente en cuestión: no hay seguridad de que dentro de 10 años tengamos las orquestas que tenemos actualmente. Es por otra parte un fenómeno internacional: en Alemania hay 32 orquestas fijas menos que hace 20 años por ejemplo.

Pero vamos todavía más allá: tampoco está claro que todos los auditorios que se han construido en los últimos años siguiendo las leyes del “antiguo paradigma” vayan a poder ser llenados con la misma oferta musical, para la que los conservatorios preparan. Ni que la sociedad de los próximos años vaya a seguir demandando e interesándose por lo mismo que ha hecho hasta ahora. De hecho es posible que en el futuro funcionen mejor espacios, clubs o salas pequeñas como:

 

y ensembles más pequeños como los descritos en la serie de músicos emprendedores: 1, 2, 3.

 

Spark bandSpark | Yellow Lounge | Reeperbahn Festival 2012

 

En este contexto, la hiperespecialización para una salida concreta (músico de orquesta, concertista, músico de cámara, compositor, profesor, etc), puede ser más un problema que una ventaja y resulta mucho más útil ser flexible y tener habilidades en muchos campos distintos: dominar varios estilos musicales, tocar varios instrumentos, improvisar, ser buen pedagogo, ser capaz de hacer arreglos, tener las herramientas y conocimientos para autogestionar tu propia formación, dominar las nuevas tecnologías, etc.

 

¿Cómo afrontamos entonces nuestra carrera profesional una vez salimos de los conservatorios?

 

Sin duda la tónica habitual en la mayoría de nosotros es: perdidos. Las opciones tradicionales se desvanecen en la lejanía y toca echar mano de ese bien tan preciado: la creatividad.

 

Es aquí cuando aparece la figura del músico emprendedor, o lo que es lo mismo: cómo utilizar tu creatividad para sacar partido a todos tus recursos, y ponerlos al servicio de un proyecto innovador que conecte con una audiencia concreta. Esto no tiene por qué llevarte a desarrollar una carrera concertística. La producción, la enseñanza, la gestión musical, etc, también son salidas donde desarrollar tu creatividad, tus intereses y tus talentos. Y sobre todo, un emprendedor puede combinar actividades aparentemente inconexas o poco explotadas y juntarlas en un mismo concepto que aporte algo distinto e innovador:

 

  • ¿Te gusta trabajar con adultos? Especialízate en clases de música para adultos. Hay un gran mercado de pensionistas ociosos a los que animar a probar a tocar un instrumento.
    • Relacionado con lo anterior: busca una empresa (un sponsor) al que ofrecer clases de música y eventos musicales, que entienda el valor que la música puede aportar a sus empleados. Muchas empresas organizan conciertos, sesiones de ilusionismo, teatro, etc. Es cuestión de buscar y vender bien los beneficios que pueden obtener si te contratan.
    • ¿Te gusta tocar en eventos y te gusta el marketing online? Aquí tienes un buen ejemplo de cómo combinar los dos ámbitos con éxito con música para bodas.
    • ¿Sabes idiomas? Música y turismo: tenemos muchos turistas en España. ¿Has pensado organizar conciertos de música española para turistas? No sólo tenemos flamenco como patrimonio. Hay muchísima música que podría ser interesante para turistas si se comunica y se vende bien.

    Lo importante es encontrar un nicho donde puedas diferenciarte y aportar lo mejor de ti mismo conectando con un público, una audiencia o unos clientes a los que puedas comunicar de forma adecuada el valor que les aporta lo que haces.

    La mentalidad emprendedora, además, rompe con el molde educativo descrito anteriormente: pasamos de ser un titulado más, a buscar dentro de nosotros, encontrar nuestros puntos fuertes y distinguirnos de todo aquel que hace “más de lo mismo” y espera a que vuelva el viejo paradigma.

     

    Crisis = reto y oportunidad

     

    Sin duda la crisis económica ha puesto y sigue poniendo muchas dificultades en el ámbito de la música, el arte y la cultura. No se puede negar la realidad. Un sistema económico centrado en el beneficio a corto plazo a costa de todo lo demás no es el mejor escenario de partida para comunicar el valor de las actividades artísticas y la música.

    Pero estoy plenamente convencido de que hoy más que nunca la sociedad necesita música y arte para salir de esa alienación consumista y ese estilo de vida de “máxima productividad”, cada vez más alejado de las emociones. Un estilo de vida que lleva en muchos casos consigo un aumento del stress y de las depresiones en gran parte de la población occidental.

    Es ahí donde tenemos nuestra oportunidad para comunicar y hacer entender el valor de disfrutar de la música en cualquiera de sus expresiones: tocar un instrumento, asistir a un concierto, tener una experiencia estética por medio de la música y otras artes, etc.

    No me cabe duda de que lo conseguiremos. En cada uno de nosotros está el granito de arena de conectar a las personas con las emociones y con el poder de la música. Yo lo veo con mis alumnos y estoy seguro de que tú lo ves también en tu entorno.

     

    7 características del músico emprendedor

     

    Sin duda hace falta salir de la zona de comfort, romper con el viejo paradigma  y empezar a pensar en todas las posibilidades que tienes a tu alcance utilizando tus recursos.

    Todo el mundo puede ser emprendedor. Solamente hace falta cambiar la mentalidad y estar abierto a probar, experimentar, fracasar, levantarse de nuevo y finalmente encontrar qué funciona.

    • Pasión: en mi caso me encanta enseñar, visto desde la perspectiva de ayudar a otros a conseguir sus metas. También me gusta escribir, y para eso utilizo el blog, con el que puedo llegar a muchas personas. Encuentra dentro de todo lo que has aprendido aquello en lo que te gusta trabajar y donde se te pasa el tiempo volando porque estás disfrutándolo.
    • Visión: necesitas saber qué objetivos quieres conseguir y qué plan vas a llevar a cabo para llegar a ellos. Esto implica ser flexible, puesto que la realidad no se comportará siempre como tú has previsto. Por ejemplo: es posible que tus primeras campañas de marketing para conseguir público para un concierto o alumnos para tus clases no sean exitosas. Simplemente cambia de estrategia y sigue probando hasta que encuentres qué funciona. Un fracaso no es tal, sino que simplemente te da información y te indica lo que no ha funcionado.
    • Capacidad de aprendizaje: en cuanto salgas de tu zona de comfort, te encontrarás con que necesitas aprender de muchos campos distintos según tu proyecto: comunicación, marketing, ventas, psicología, nuevas tecnologías, etc. Una vez adquieras habilidades en estos campos, la buena noticia es que siempre estarán disponibles para proyectos futuros.
    • Determinación y persistencia: cuando la realidad no te ofrezca los resultados deseados, no se puede tirar la toalla a las primeras de cambio. Busca nuevas maneras de resolver esos problemas y prueba estrategias diferentes.
    • Trabajo en equipo: hoy en día necesitamos apoyarnos en otras personas y otras organizaciones. El emprendedor haciendo la guerra por su cuenta rara vez llega muy lejos. Encuentra colaboraciones con otros grupos de personas y cuida mucho tus relaciones personales y profesionales. Ayudar y colaborar te devolverá sus frutos en el futuro.
    • Encuentra oportunidades: un emprendedor sabe identificar problemas y necesidades, que puede resolver. Tu labor es hacer entender a la otra parte cómo vas a ayudarle en su resolución y qué beneficios le trae trabajar contigo o contratarte.
    • Creatividad: no es necesario inventar lo que ya está inventado y tampoco hace falta encontrar una idea totalmente rompedora. Simplemente combina distintos campos o crea tu propio sello en lo que haces para aportar un valor añadido y diferenciarte de los demás.

     

    Aquí tienes un vídeo que resume muy bien la actidud de cualquier emprendedor: caer y volver a levantarse persiguiendo su objetivo final. Un vídeo muy bonito de las pasadas olimpiadas en Sochi:

    En mi caso por ejemplo, estoy preparando conciertos de música clásica en formato “club” y un festival de flamenco y música latinoamericana en Salzburgo. ¿Funcionará? No lo sé, pero seguro que aprendo mucho durante el proceso. También intento con mis alumnos que las clases de piano les ayuden en su vida diaria haciendo un paralelismo entre sus problemas cotidianos y el hecho de encontrar soluciones para que un pasaje salga mejor (una especie de pequeña terapia :D). Todo ello integrando siempre las emociones y el disfrutar de cada momento con el instrumento, más allá del resultado final.

    Espero que te haya resultado un post inspirador y te haya animado a salir de tu zona de comfort. Ahora no tienes más que empezar a explorar todas las posibilidades que tenemos fuera del “viejo paradigma” 😉

    Mario Nieto

    Soy pianista y musicólogo, coautor y cofundador de Emusicarte. Escribo sobre temas de actualidad musical, intentando dar pie al debate y la reflexión.

    Deja una respuesta

    *

    8 comments

    1. White Rider

      Chapeau. Claves muy bien definidas. Y sobre todo, salir de la zona de confort, lo más importante. Hay que atreverse a hacer cosas nuevas y despojarse de las viajas creencias que nuestros docentes de conservatorio más funcionarizados nos han inculcado.

      • Así es White Rider. Cada época tiene sus modelos, y si bien hemos podido aprender muchas cosas en los conservatorios, y hay profesores muy competentes, sí que es cierto que ahora a nosotros nos toca explorar otros caminos.

        Un saludo!

    2. Isabel Camacho

      Hola. Estoy completamente de acuerdo con su artículo y me parece que no sólo por los problemas actuales con las orquestas en el mundo hay que convertirse en emprendedor. Estoy segura que los grandes solistas o músicos que admiramos se abrieron camino de la misma manera y creo que cada quien puede construir su carrera con pequeños proyectos que juntos y con el tiempo darán sus frutos.

      Me gusta mucho blog y siempre estoy pendiente de sus nuevos artículos. Saludos desde Caracas, Venezuela.

      • Hola Isabel!

        Me alegro de que te guste el blog. 😉

        Creo que como tú dices, la muchos de los músicos que se han abierto camino tienen ese “espíritu emprendedor” y esa capacidad constante de ir más allá de la zona de comfort y cuestionarse todo.

        Hoy en día además no puede ser de otra forma, pues quien quiere destacar y diferenciarse debe apostar por proyectos distintos donde pueda dejar su propia huella.

        Saludos desde Europa!

    3. Cristóbal

      Todavía hay profesores en los conservatorios que se mosquean si un alumno toca jazz, o se acaba profesionalizando en pop, rock. Alumnos que no se atreven a colgar carteles publicitarios de un concierto suyo en el conservatorio porque sólo deben centrarse en su curso. Hay devotos de la ópera (más que devotos, neuróticos obsesivos) que se indignan cuando acuden a un recital de canto de una escuela de música y alguien canta a Elton John. Escuelas de canto donde son incapaces de montar un oratorio con coro o cualquier ensemble vocal. Y donde alguna profesora humilla a la alumna que confiesa que su vocación es la enseñanza musical en vez de ir para diva. Profesores que a la cuarta hora de la jornada se quejan del tiempo que llevan ese día en el centro… Afortunadamente, también hay profesores con ideas y que en los resquicios legales buscan la manera de ofrecer otro repertorio más atractivo para adolescentes que se tienen que plantear si continuar en el superior o abandonar. Músicos excelentes con auténtica vocación docente que optan por la independencia de su academia frente a un conservatorio a pesar de los sacrificios y riesgos que eso conlleva. Y otros tanto que desempeñan magistralmente su trabajo en el conservatorio.

      Algunas de estas personas han sido emprendedoras en su momento cuando no se llevaba este concepto. Pero que han tenido arranque, energía, por inquietud y/o por pura necesidad, porque las circunstancias de pronto ahogaban.

      Pero los modelos clásicos siguen imperando en la mentalidad mayoritaria. Y yo me pregunto, leyendo este blog, quién os enseñó a ver de esta manera, Ismael y Mario. Intuyo que sois más inquietos que la media. ¿Y no tuvistéis o tenéis discusiones con otros compañeros abordando estos temas? Yo, personalmente, percibo que entre la mayorísima parte de los colegas se ignora o se desprecia estos aspectos. Y muy probablemte porque la razón de peso que se alega es que la cultura debe de estar fuera del mercado. Pero aquí enlazaría con otro debate.

      Espero con muchísimas ganas el próximo post.

      Un saludo.

      CRISTÓBAL

      • Hola Cristóbal,

        Como bien dices, hay todavía muchísima resistencia a salir de los viejos paradigmas, en parte porque es más cómodo seguir aplicando las formas de pensar y enseñar tradicionales, que salir de la zona de comfort y entender los cambios que ocurren a tu alrededor.

        Las personas que son dinámicas y emprendedoras siempre han conseguido la manera de ir dejando su huella, también dentro de los conservatorios, pero por desgracia el propio sistema no lo fomenta sino todo lo contrario, en muchos casos.

        Todo esto trae consigo, que incluso los propios alumnos en muchos casos, estén contentos con esa forma de hacer las cosas (al menos mientras son alumnos). El problema viene evidentemente cuando sales al mundo real y te das cuenta de que mucho de lo que se hace durante los años de conservatorio ha quedado desactualizado respecto a las herramientas y habilidades que necesitas para desenvolverte.

        Yo, por ejemplo, me pregunto si el profesor del futuro puede permitirse el lujo de no saber nada de jazz, improvisación, músicas modernas, etc. ¿Qué haces si te pide un chaval de 13 años tocar una canción de rock/pop? ¿Le dices que contigo solamente se hace Mozart y Schumann? Claro que Mozart y Schumann están muy bien, pero se pierde mucha riqueza musical si nos quedamos solamente ahí. Y se pierde conexión con el mundo de los chavales.

        Yo estoy de acuerdo en que la cultura no debe guiarse exclusivamente por el mercado, y más en esta sociedad turbocapitalista actual. Pero una cosa es eso, y otra es negarse a adaptarse a los cambios que la propia sociedad demanda, y que no tienen por qué ver con el “mercado” propiamente dicho.

        En mi caso, que estudio en Salzburgo, el Mozarteum es una institución muy conservadora donde hay profesores con mucho peso bastante mayores y pertenecientes a al “viejo paradigma”. Por otro lado vienen nuevos profesores más jóvenes con otras ideas y otra forma de ver las cosas y lo que sucede es que hay una lucha interna en la propia institución por mantenerse en el viejo paradigma o abrazar nuevas formas de hacer las cosas. En ese sentido me ha ayudado a mí personalmente a ver mucho más claramente la cuestión.

        Muchas gracias por tu comentario, Cristóbal.

        Un saludo.

    Next Article¡Emusicarte cumple 1 año!