enseñar niño recorte

A enseñar música se aprende enseñando… ¿Seguro?

Cuando empecé a dar clases de piano estaba bastante perdido. No había tenido ningún tipo de formación al respecto y los únicos recursos de los que disponía eran mi intuición y mi experiencia como alumno, complementados con mis conocimientos musicales. Habiendo escuchado la frase del título en diversas ocasiones no estaba muy preocupado, pues simplemente era una cuestión de coger experiencia. Pero ¿es esto realmente así?


enseñar niño pequeñoDerechos de Depositphotos


Hace 3 años me vine a Austria a estudiar pedagogía del piano. Lo cierto es que cuando acabé mis estudios en Zaragoza andaba con muchas dudas con respecto a lo que quería hacer a continuación. Si has sido estudiante de música creo que son dudas que habrás tenido también en mayor o menor grado: se cierra una etapa y se abren nuevos caminos y alternativas.

 

¿Por qué me viene a Austria? La Pedagogía Instrumental


La intuición hizo que me decidiera por algo un poco distinto a lo que hubiera sido el camino natural: un máster en interpretación. Ni corto ni perezoso me planté en Salzburgo en mayo de 2011 para conocer a algún profesor e informarme sobre el programa completo. El profesor de instrumento no era el principal atractivo, puesto que estaba ya en cierto modo a gusto con mi forma de tocar, quería aprender de otros temas. Ya terminando, lo más interesante ha sido y está siendo:

 

  • La oportunidad de dar clases a tus alumnos 3 veces por semestre delante del profesor de didáctica y tus compañeros, recibiendo consejo de todos ellos.
  • Asignaturas relativas a métodos que utilizar según el tipo de alumno con el que te encuentras: niño, adulto, según su velocidad de aprendizaje, según sus intereses musicales…
  • Estimular en tus clases campos como la improvisación, la lectura a primera vista, el ritmo, la composición y otras facetas.
  • Aprender cómo dar clases a pequeños grupos más allá de las habituales clases individuales. Esto está muy de moda en Alemania y Austria.
  • Mejorar la comunicación con tus alumnos: ser consciente del vocabulario que empleas y la forma de comunicarte con ellos, pues no es lo mismo un niño de 8 años que un adulto de 35.
  • Mejorar el uso de la voz con técnicas para cansarte menos hablando, mejorar la articulación, el tono, así como ser consciente de tu expresión no verbal y su importancia al comunicarte.
  • Qué esperar del entorno de una escuela de música o conservatorio: tu relación con padres, profesores, colegas, así como consejos para preparar lo que en España serían “oposiciones” o exámenes para bolsas de empleo.


Prácticas supervisadas en un conservatorio


Todo lo anterior está muy bien y es muy interesante, pero han sido unas prácticas de tres semanas en un conservatorio lo que ha marcado un antes y un después en mi forma de dar clase. Durante este tiempo  tuve la posibilidad de ser guiado por un profesor con mucha experiencia, especialmente con niños: Gianfranco Sannicandro. Él estaba en todo momento en la clase y entraba en acción cuando algún ejercicio o alguna indicación no funcionaban de la mejor manera o podía mejorarse.

Con él me di cuenta más que nunca de que si hubiera seguido simplemente el camino de “enseñar se aprende enseñando”, mis clases serían mucho menos ricas de lo que son ahora. Una de las cosas que me marcó fue el utilizar con niños desde el principio el desarrollo de la imaginación para cualquier tipo de ejercicio aunque sean cuatro notas:

  • Tócalo como fuego, como agua, como tierra, como aire.
  • Tócalo como si fueras un pájaro, un león, un conejo.

Esto son sólo algunos ejemplos, pero el límite está en todo lo que tu imaginación te permita, más allá de las notas. De esta manera también puedes desarrollar la creatividad y su propia imaginación sonora. Sirve con cualquier ejercicio y cualquier obra. Crear historias con niños pequeños es fundamental.

Otra de las cosas que aprendí, fue a dividir con los niños el proceso de aprendizaje en “chunks” o fragmentos de información. De esta manera puedes elegir 3 o 4 compases que no salen, e ir practicándolos de forma alternada para que el alumno no se aburra repitiendo todo el rato lo mismo. Así le enseñas a tu alumno la técnica “divide y vencerás” para que después practique en casa de la misma forma.

 

Interacción con los alumnos


¿Qué tal si por un momento cambiamos los roles y el alumno también te dice lo que hacer a ti? De esta forma haces la clase mucho más participativa y permites a tu alumno involucrarse mucho más. Cada vez que hagas un ejercicio de imaginación puedes pedirle a tu alumno que ahora sea él el que te proponga a ti cómo tocarlo.

 

Estamos acostumbrados a otro tipo de clases


La mayor parte de los que empezamos a dar clase estamos acostumbrados a trabajar de otra forma, pues hace años que dejamos nuestra etapa de iniciación.

Todo lo que hemos visto en nuestros últimos años sobre trabajar el instrumento a un nivel muy alto puede no tener mucho que ver con lo que requiere alguien con mucho menos nivel. Las clases magistrales y cursos que has hecho complementan muy bien tu formación como músico e instrumentista, pero ¿es este realmente el acercamiento que vas a tener en tus clases? En la mayoría de los casos no.

Seguro que si das clase habrás pensado en muchas de las cosas que cuento. Entonces, si todos lo tenemos tan claro, ¿a qué esperan los conservatorios superiores para implantar formación de este tipo obligatoria o por lo menos optativa? ¿Realmente vamos a ser todos concertistas o tocar en orquestas y agrupaciones?

 

Muy interesante, me apetece ir a estudiar a Austria


Si te ha parecido interesante el programa de estudios, quiero que sepas que desgraciadamente no puedes llegar y hacer un máster de dos años, sino que como yo, si no tienes un Grado en pedagogía de tu instrumento tendrás que empezar con el Bachelor. Podrás no obstante acortar esos 4 años convalidando asignaturas.

Otra posibilidad es que vengas un par de años sin plantearte acabar la titulación. Puedes coger todas las asignaturas que quieras cada año por el mismo precio: 17 € por semestre. Sí, has leído bien, en Austria la universidad es prácticamente gratis.

Al fin y al cabo, ¿importa tanto hoy en día tener un máster más o un máster menos? Hablaremos de ello en otra entrada, pero en el mundo al que vamos pienso que importa más lo que puedas ofrecer que los títulos que tengas y si además ya tienes el título superior español…

El inconveniente más grande puede ser el idioma: para este tipo de estudios necesitarás un B1 o  B2 de alemán según la universidad. No obstante en España seguro que también puedes encontrar formación complementaria muy interesante.

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Por último me gustaría preguntarte a ti:

¿Cómo enseñas en tus clases?

¿Qué cosas has aprendido en tu etapa docente?

¿A enseñar se aprende sólo enseñando?

Puedes dejar un mensaje en los comentarios.


Mario Nieto

Soy pianista y musicólogo, coautor y cofundador de Emusicarte. Escribo sobre temas de actualidad musical, intentando dar pie al debate y la reflexión.

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11 comments

  1. Cecilia

    Muy de acuerdo con todo. En Austria la cultura musical y por ende la pedagogía de la música, es otra historia. Por una parte, sí creo que se aprenda a algo haciéndolo. Sin duda. Yo no especialicé mis estudios en pedagogía, pero la vida me ha llevado a hacer de ésta un punto muy importante de mi trabajo. Además de enseñando, he intentado recordar cómo me enseñaron (y no necesariamente de música) los profesores que más me han marcado; he intentado observar a cada alumno como algo único e irrepetible y no aplicar un método, si no hacer un método para cada alumno (para ello hay que saber muy bien qué se quiere enseñar). Estaría hablando horas y horas, jajaja… pero para mi son muy importantes estos dos puntos: qué hacían mis profesores que daba resultado conmigo y observar a la persona que tengo delante como única, especial e irrepetible. ¡Gracias!

    • Hola Cecilia, me alegro de que compartas tu experiencia.

      Creo que es muy importante lo que dices ” he intentado recordar cómo me enseñaron (y no necesariamente de música) los profesores que más me han marcado”. Pienso que se puede aprender mucho de las dotes pedagógicas de otras personas y aplicarlas a nuestro campo. Al fin y al cabo enseñar es comunicar, por lo que una parte muy importante es poder hacerlo eficazmente.

      El adaptarse al alumno, fundamental. Por desgracia es algo que se dice mucho y después se hace menos, aunque cómo tu dices lo importante es ver los resultados que obtienes e ir probando.

      Una cosa con la que Sannicandro me sorprendió mucho fue cómo sabía qué canales estimular con cada niño. Unos son más visuales, otros más auditivos y otros más kinestésicos. Hay que encontrar el camino más eficaz con cada alumno para lo cual hay que experimentar y fijarese en qué va funcionando en cada momento.

      Un saludo y gracias por tu comentario!

  2. Laura

    Me parece una reflexión muy interesante y muy acertada. Al igual que Cecilia, no podría estar más de acuerdo en todo lo que escribes. La formación instrumental que hayas tenido es muy importante, pero también lo es el tener un buen conocimiento de la pedagogía específica para el instrumento, pues hay recursos, enfoques y metodologías que seguramente pueden ayudarte a proporcionar un proceso de enseñanza-aprendizaje más completo y eficaz, que sirvan para ayudar al alumno y para que no pierda la motivación (que por desgracia, a menudo encuentro a muchos profesores que consiguen lo contrario). Por supuesto, también es cierto que con la práctica te das cuenta de lo que funciona mejor y lo que no, pero tener una base en este campo creo que ayuda mucho. Y eso junto a la experiencia da lugar a profesores maravillosos, de esos que no se olvidan. 😀

    • ¡Hola Laura!

      Efectivamente es un reto el mantener la motivación, más con alumnos que hoy en día están sobreestimulados y que es muy difícil que se concentren. Por eso es importante hacer las clases muy variadas: que sean una experiencia para el propio alumno y no le dé tiempo a aburrirse. Más adelante cuando se ha creado interés ya se puede empezar a trabajar más a fondo la concentración, pero al principio es mucho más complicado.

      Un saludo! 😀

      Muchas gracias por tu comentario!

  3. Pamela

    Hola, soy violonchelista en Guatemala, soy fundadora del cuarteto de violonchelos Regina Celli. Me parece interesante lo que dices acerca del aprendizaje de los niños. En especial porque la música es abstracta de por sí, y es aún más abstracta para los que somos músicos porque vemos la partitura y ésta realmente significa lo que significa. Ves un C natural y… qué te transmite? Qué puedes imaginar con eso? Tócalo y veras… Me imagino un sonido de C natural! Y a medida que vamos avanzando y haciéndonos expertos en la lectura y memorización de la música, vamos perdiendo esa interpretación de lo que escuchamos. En cambio, por ejemplo, el público no músico, es más capaz de imaginar porque no hay una traducción literal de la partitura, porque primero, no la está leyendo, únicamente la escucha, y dos, no sabe leer música. Entonces su imaginación está abierta y le salen imágenes sobre esto que escucha. Entonces los niños tienen esto y nosotros podemos aprender de ellos, más bien re aprenderlo, como antes, cuando eramos niños lo traíamos.

    Entonces, creo que es importante hacer las clases divertidas. La improvisación es un medio interesante para sacar del alumno lo que trae adentro. A veces solo estamos enfocados en meter información y no en sacarla. Esto también puede ser un tema de orgullo de cada profesor. A veces ni siquiera sabemos cuales son las inclinaciones musicales de nuestros propios alumnos porque solo nos interesa que nos copien a nosotros las nuestras. A lo que me refiero es a que uno debe preguntar estas inclinaciones del alumno para entrar y conocer su mundo, para desarrollar más y mejorar este deseo. No se debe imponer mi propio gusto como profesor, sino, aunque no sea mi rollo, darle las herramientas necesarias al alumno para desarrollar sus ideas.

    Dar clases para mí ha sido un método de enseñanza para mí misma también. Yo aprendo tanto de mis alumnos, como ellos también aprenden de mi. Me gusta intercambiar música con ellos y muchas veces me entero de esa forma de cosas muy interesantes.

    Esta yo creo que es una forma de mantenerse actualizado. Incluir cosas de este siglo no es vanalizar la “escuela” o la “academia”, sino, más bien es aportar y tener algo innovador que mostrar. Y más aún en este siglo en el que las formas de interpretación son más y más globalizadas. Tenemos fácil acceso a las versiones de tantos buenos intérpretes, y solo es de copiarlos para ser igual de buenos que todo un resto.

    Envíame tu opinión al respecto!

    • Hola Pamela,

      Efectivamente, en la enseñanza empezamos a “etiquetar” todo y a darle unos determinados significados, por lo que muchas veces “condicionamos” la propia creatividad que venga de alguien que tiene de por sí otra imaginación de algo tan abstracto como la música.

      Una cosa muy interesante que hacía el profesor que menciono en el artículo es preguntarle al niño qué le transmitía una melodía o pasaje determinado y le estimulaba a tocarlo de esa forma.

      ” A veces solo estamos enfocados en meter información y no en sacarla”

      Esto que dices me parece crucial. Forma parte no obstante de la tradición heredada donde el maestro transmite los conocimientos al alumno y lo llena con ellos. No obstante esto en la teoría ya ha cambiado ese paradigma, ahora falta que cambie en la práctica y que realmente los profesores lo apliquemos. No es sencillo en muchos casos, puesto que no es como muchos hemos aprendido.

      Hacer la clase divertida por otra parte es fundamental, pues está demostrado que los niños aprenden mucho mejor cuando se divierten y lo aprendido queda con más fuerza en su memoria.

      La enseñanza está cambiando mucho y cada vez va a ser más importante incluir músicas modernas, improvisación etc en las clases. Los alumnos sino, no sienten una conexíón real con el mundo en el que viven. De esto hablaré más adelante en otra entrada. Aquí en Salzburgo los directores de las escuelas de música ya lo avisan: si sólo enseñas el repertorio tradicional, tendrás pocos alumnos y te frustrarás.

  4. Javier

    Muy buen post, Mario. Nunca he dado clases de música, pero sí que he enseñado algunas cosas sobre inglés y ordenadores a más de uno. Por otra parte, mi padre es guitarrista flamenco y a mi me gusta tocar la guitarra acústica y cantar en mis ratos libres. Nada del otro mundo, pero me hace sentir muy bien.

    Por todo eso me he sentido identificado con tus palabras. Pero es que además, no puedo estar más de acuerdo con tu razonamiento: la lógica falla. Todo lo que nos han hecho creer siempre no siempre funciona y hay que ser valiente y abrirse a experimentar por uno mismo para ver qué funciona y qué no y lo más importante, si funciona para ti.

    Enhorabuena por el post. Estaré atento a los siguientes 😉

    Un saludo!

    Javier
    http://www.mentemediterranea.com

    • Efectivamente Javier, muchas veces nos llevamos dejar por la intuición o por ciertos “paradigmas” establecidos que resultan no ser tan efectivos en la realidad.

      El caso de dar clase y otros tantos es también así: por tu cuenta puedes experimentar y aprender mucho, pero un buen mentor y unos buenos conocimientos siempre te proporcionarán un valor incalculable. En el mejor de los casos llegarás a ellos tras muchos años, pero de esta forma puedes aprender estrategias y métodos en un tiempo mucho más reducido.

      Saludos y gracias por tu comentario!

      • Javier

        Mmm.. en lo de la intuición no estoy de acuerdo. Creo que seguir tu intuición es algo fundamental que no nos enseñan en ninguna parte, y que siempre nos da grandes resultados. Seguir ciertos patrones preestablecidos o paradigmas como tú dices, si que es ir por el camino inadecuado o al menos… el convencional.

        Si quieres lograr cosas extraordinarias necesitas hacer cosas extraordinarias. Es tan simple que a la mayoría de los mortales les cuesta verlo.

        Un abrazo!
        Javier

        • Mmm, creo que no me he explicado bien y que en realidad no decimos cosas tan distintas.

          Se ha hablado mucho en los últimos años de la importancia de la intuición, que estaba relegada frente al “análisis” y lo “racional”. Eso es cierto. Pero también hay que ver en qué casos es más útil la intuición.

          No obstante a lo que me refiero es que en vez de “seguir tu intuición” y utilizar el método “prueba/error” en el caso de aprender a enseñar cualquier cosa, es mucho más útil aprender modelos que ya existen y funcionan bien: lo que se conoce en PNL como “modelado”. Este era el tema principal de la entrada: claro que puedes aprender a enseñar enseñando, pero una buena formación, con métodos efectivos y reflexión de por qué unas cosas funcionan y otras no siempre será un camino más rápido que hacer el camino solo tú mismo. Espero que se entienda mejor ahora lo que quiero decir 😉

          Un abrazo!

          Mario

  5. Elena

    Hola Mario!
    Me ha parecido un post muy interesante e inspirador, como todos los que publicáis en el blog.
    Terminé el superior de piano y magisterio el año pasado y me encantaría dedicarme a dar clase de piano en conservatorios. Este año estoy trabajando en uno y me doy cuenta de cuánto me falta por aprender.
    La verdad es que cuando leí esta publicación se me iluminó el camino por así decirlo ya que es todo lo que yo imaginaba que debía ser dar clase de piano.
    Por eso te quería preguntar si sabes de algún otro conservatorio/escuela/universidad donde se pueda estudiar un buen máster de pedagogía del piano ya que en España no he encontrado nada específico para el instrumento pero tampoco tengo un b2 de alemán como piden en el Mozarteum (aunque no descarto ponerme las pilas para aprenderlo).
    Muchísimas gracias!!
    Elena.

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