beatriz blanco recortada

Entrevistando a Beatriz Blanco

Nuestra segunda entrevista es con Beatriz Blanco, сon quien hablé personalmente hace tiempo de un proyecto para unirnos los músicos y formar una comunidad donde ayudarse y apoyarse en internet. Nos alegra tenerte entre nosotros y poder disfrutar de tu apoyo desde los primeros días.

 

beatriz blanco con chelo

 

Hola Beatriz, comenzamos con tus primeros pasos con el chelo ¿Cuándo empezaste a tocar el chelo y con quién?


Fue una casualidad, un flechazo. Apenas estaba empezando a tocar el piano, inspirada por un disco de las Sonatas de Mozart que había por casa. Prácticamente no conocía otro instrumento, pero me entusiasmaba la música. Y de pronto un día, sin esperarlo, en un programa de la televisión donde salían niños con todo tipo de talentos, apareció uno de mi edad tocando un cello. Me emocioné, me quedé ensimismada por el sonido. Tuve claro que era para mí.

Y bueno, lo que siguió fue un año de insistencia ininterrumpida para que mis padres accedieran a comprarme uno y a llevarme a clases. Tuve que ser pesadísima con ellos…

Frits Driessen fue mi primer profesor. Recuerdo que era dulce y tierno conmigo, tuve muchísima suerte en haber empezado con alguien tan especial como él


Muy pronto empezaste a tener actividad concertística ¿En qué momento supiste que querías dedicarte a la música?

 

Pues igual suena un poco repelente decirlo, pero recuerdo como si fuera ayer un momento clave. Estaba esperando a la puerta del aula de la que iba a ser mi primera clase de cello y noté como se me ponía la piel de gallina por la música tan impresionante que salía de allí. No sabía qué era, pero me hizo sentir que yo quería eso, explorar al máximo esas cuatro cuerdas y sacar de ellas todos los sonidos posibles.

Luego me enteré que esa música era, ni más ni menos, el Preludio de la I Suite de Bach para violoncello solo.  Fue el primer disco que me regalaron mis padres. Aún viaja conmigo.


Tu formación se desarrolla en España, Suiza y Austria ¿Qué te ha aportado cada etapa?

Creo que todo recorrido es una búsqueda continua.  Yo deseaba, ansiaba, luchaba por saber, entender, mejorar cada aspecto de mi interpretación. Quizás el tiempo en España fuera el más inconsciente, también por la edad. Sabía lo que quería conseguir pero no tenía idea de cómo. Además, contaba con el añadido de eso que nos meten en la cabeza desde bien pequeños de que “fuera son mejores”. Ahora pienso, ¡menuda tontería! Fuera los hay bueno y malos, como en todos los sitios. Pero en España tenemos la tendencia de infravalorarnos mucho, en casi todos los aspectos (menos en el fútbol). Y en la mayoría de los casos, es muy perjudicial.

Cuando salí fuera, empecé a mirar a mi alrededor con más distancia, de una forma más objetiva quizás. Fui a ver muchísimos conciertos, aprendí de compañeros excelentes que he tenido cerca, entendí que no existe la manera de tocar, sino que hay muchas, muy diferentes y muy bellas a la vez.

 

Has tocado en muchos países. ¿Qué diferencias encuentras en el modo en que se desarrolla el mundo profesional en cada país?


Cada país tiene una historia diferente y por eso para valorar cada uno hay que mirar un poco hacia atrás y ver lo que ocurrió antes. Me sorprendió muchísimo ver, la primera vez que estuve en Alemania, como la gente en la iglesia era capaz de seguir una partitura y cantar las notas. Prácticamente toda la sociedad alemana ha tenido algún tipo de cercanía con la música en algún momento de sus vidas.

Suiza ha sido el país de los mecenas, del asilo político para artistas, uno de los que primero permitió a las mujeres tener acceso a la universidad…todo eso crea una atmósfera que por suerte, aún perdura.

Italia, el bel canto, la escuela de los instrumentos de cuerda, Rossini, Verdi, Paganini.

No quiero ni analizar ni comparar cada uno de ellos, pero hago solo una reflexión del por qué de nuestra situación actual en España. Nunca hemos tenido una tradición real. Es así. No es que no tengamos cultura, ¡estamos llenos de ella! Pero de otro tipo.

 

Suiza es un lugar privilegiado para la música. Hace poco incluyeron la formación musical como parte de la Constitución. ¿Ves una diferencia significativa respecto a otros lugares donde has vivido? ¿Se nota este apoyo en el día a día de un músico?


La verdad es que Suiza para un músico es un paraíso. Quizás porque hay dinero, y es evidente que eso influye, pero no sólo. La gente lo respeta, aprecia y sabe valorarlo en su medida. Hay muchas posibilidades de proyectos diferentes porque hay muchísima demanda. Y están muy abiertos a todo.

En Basel, por ejemplo, además de la Hochschule, está la Schola Cantorum, que es quizás la escuela de música Barroca más importante de Europa, o al menos, la de más tradición. También hay un Máster de Música Contemporánea para cualquier instrumento. En la plaza de la Catedral está la Paul Sacher Stiftung, que posee una biblioteca con la mayor parte de los manuscritos originales que existen de música contemporánea. Hay una sala de conciertos dedicada casi exclusivamente a estrenos…


Háblanos del premio que te ha dado el gobierno austríaco ¿En qué consiste y cómo ha sucedido?


Un día recibí una llamada desde Viena, comunicándome que me habían dado un premio. Y yo les decía, pero un premio de qué, ¡si yo no he echado ninguna solicitud de beca! Me lo explicaron un poco más despacio y ya lo entendí. Son unos premios anuales que reconocen al mejor expediente de fin de Master de cada especialidad, y a mí me habían seleccionado desde Mozarteum. Yo muy contenta claro, ¡no sabía ni que este premio existía!

 

Actualmente actúas como solista, haces música de cámara con el Spiral Trio y colaboras con la Tonhalle de Zúrich. ¿Cómo te organizas para poder hacer todo a la vez?


Intento no pensar muy a largo plazo porque si no me atraganto. Cada semana me enfoco en una cosa e intento no hacerlo todo al mismo tiempo. Aunque algo me agobie, si no me toca me digo, venga, déjalo, que hasta la próxima semana no se empieza con eso. Soy bastante metódica.

bea sobre un chelo

¿Qué proyectos tienes a corto y medio plazo? ¿De qué modo cuenta España dentro de tus planes?


Ahora en abril tocaré el concierto de Elgar junto a la Argovia Philarmonic y Douglas Bostock en la Tonhalle de Zürich. A principios de Mayo estaré junto al pianista Federico Bosco en Salzburgo y la segunda semana en Ginebra.

Me hace siempre especial ilusión volver a España a tocar, y por suerte el día 16 de Mayo estaré en Madrid, en el teatro Monumental junto a la ORTVE y Alexander Prior donde tocaremos las Variaciones Rococó de Tchaikosvky. Justo después, los días 17 y 18 me voy a Valladolid, a mi tierra, donde desde hace ya unos años se organizan unas jornadas de Violoncello para todos los estudiantes de los conservatorios de Castilla y León. Estoy contentísima de que este año hayan contado conmigo para las clases.

Más a largo plazo, estamos ultimando los detalles para la grabación del primer CD. Será de nuevo con el pianista Federico Bosco y casi definitivo, estará dedicado a Chopin.

 

Después de tu paso por distintos Centros Superiores en varios países. ¿Cuáles crees que son los aspectos a mejorar en general en la enseñanza superior? ¿Qué aspectos útiles no se enseñan en los Conservatorios?


He pensado varias veces que harían falta dos cosas más. Igual que los deportistas de élite tienen su equipo de psicólogos que les crean estrategias para superar el estrés en los campeonatos, creo que estaría genial también para nosotros tener un cierto entrenamiento mental en ese sentido. Que nos enseñaran pautas y cómo ejercitarlas en conciertos, pruebas o concursos. Creo que es fundamental para cualquier intérprete.

También considero muy importante que nos dieran ciertas bases de management, o como saber promocionarse y buscar oportunidades. Porque si algo voy aprendiendo (me ha costado unos años), es que por mucho que valgas, si no te conocen no van a contar contigo.

 

Además de estudiar mucho y tener cualidades ¿Qué hay que hacer para poder sobresalir y destacar con el gran nivel que hay hoy en día?

 

Aunque es cierto que la suerte se busca a base de trabajo y esfuerzo, también es verdad que hay una gran parte de ella que se escapa de nuestras manos. Muchas veces solo se trata de estar en el momento y lugar adecuados para que todo encaje. Y no tirar nunca la toalla, aunque a veces cueste tanto seguir luchando.

 

Por último ¿qué consejo le darías a un estudiante que quiere estudiar en el extranjero? ¿Qué te gustaría haber sabido antes de dar el salto?


Creo que lo que más me hubiera gustado saber es lo que dije al principio. Que en España no somos peores que el resto, que estamos cada vez mejor preparados. No hay más que mirar a cada lado para ver que cada vez más y más de nuestros compatriotas ganan plazas en orquestas de prestigio, directores de orquesta que están arrasando y compositores que se van abriendo hueco en la sociedad musical europea.

En definitiva, salir sin miedo y si es posible con un buen nivel de idioma, también 😉

 

Mario Nieto

Soy pianista y musicólogo, coautor y cofundador de Emusicarte. Escribo sobre temas de actualidad musical, intentando dar pie al debate y la reflexión.

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