Tomé Dávila con más músicos

Estudiar clarinete en Suecia: entrevista a Tomé Dávila

Con esta entrevista al clarinetista Tomé Dávila comenzamos una serie de publicaciones con información sobre distintos centros de estudios superiores de música, en los que incluiremos experiencias personales y todas las preguntas que cualquier músico se hace antes de comenzar a estudiar en otro lugar. Justo después de terminar los estudios en el CSMA, Tomé eligió el Royal College of Music (KMH) de Estocolmo, Suecia, y conversamos con él para que nos cuente las inquietudes que le llevaron a trasladarse fuera y cómo está llevando esa nueva vida 🙂

 

Tomé Dávila, clarinetista

Tomé Dávila Cacheda

 

Comenzamos primero hablando brevemente de tu pasado musical. ¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de la música?

No puedo saber a ciencia cierta cual es el primer recuerdo que tengo de música, pero de mi infancia hay un momento en especial que me agrada mucho, que es el de mi madre bañándome en el mar, moviéndome a ritmo de vals y cantándome El Danubio Azul. También en reuniones familiares canciones de tuna y tradicionales gallegas.

 

¿Y del clarinete?

El de mi primo, siete años mayor, a la vez vecino mío, al que escuchaba tocar muchas veces.

 

¿Por qué elegiste ese instrumento?

Era de los pocos instrumentos que conocía, y como ya dije, lo toca mi primo, persona con la que jugaba y a la que quería imitar en todo lo posible. Así que  no quise conocer otros instrumentos antes de decidir. En ese momento no sabía lo que significaba escoger el instrumento con el que pasarás gran parte de tu vida. Al entrar años más tarde en la banda me planteé el cambiarme a la trompa.. Ahora estoy muy contento de haber continuado con el clarinete, aunque siempre me quedará esa duda.

 

¿Por qué te trasladaste hasta Zaragoza para cursar tus estudios superiores?

Por varias razones: tenía compañeros que ya estudiaban allí que me lo recomendaron, a la vez que mi profesor de grado profesional estaba cursando el posgrado allí. Había buen nivel de alumnos, que crean un excelente ambiente musical  y personal, masterclases de clarinetistas de referencia nacional y mundial, una muy buena plantilla de profesores, etc…

Asistí a las clases de orientación del CSMA y después  de quedarme impresionado viendo a la  orquesta tocando la Sinfonía de César Frank , conocer a Francisco Antonio García y cruzarme con Wenzel Fuchs, decidí que ese era el lugar donde quería estudiar.

 

Tomé Dávila en su etapa del CSMA

Tomé Dávila en su etapa del CSMA con Julia Bedmar, Raquel Marín y Maria Valle (de izq. a dcha.)

 

Justo después de terminar la carrera continuaste tus estudios en Estocolmo. ¿Por qué elegiste ese destino?

Pues gracias a estudiar en Zaragoza pude conocer a Andreas Sundén cuando fue a tocar a la Sala Mozart con la Royal Concertgebouw Orchestra. Además vino al CSMA en cinco ocasiones para dar diferentes masterclases. Suecia es un país que funciona muy bien y es más estable económicamente, lo que me hizo pensar que podría tener más oportunidades en cuanto a salida laboral. La educación es 100%  gratuita , así que tener clases con Andreas Sundén por 0€ es una oferta más que exquisita.

El Máster está orientado hacia la preparación orquestal, que es lo que me interesa a mi, tanto preparación de pruebas como adquisición de experiencia , haciendo prácticas con las orquestas académicas y  las tres orquestas profesionales de la ciudad.

También hay que tener en cuenta que era una oportunidad para salir de España, conocer otra cultura y empezar a tener otros puntos de vista.

 

¿Es difícil en España continuar unos estudios superiores de clarinete?

Continuar estudiando no es difícil, hay muchos clarinetistas de muy alto nivel, grandes solistas y profesores de renombre, a los que podemos acceder fácilmente.

En cuanto a estudios oficiales, la oferta se reduce, aunque parece que cada año van naciendo más masters de continuación de estudios instrumentales y de práctica orquestal (Escola de altos estudos musicais de Galicia, Granada…)  pero creo que no han conseguido integrar el máster en la universidad, por lo tanto aún no son estudios oficiales.

No obstante, desde mi punto de vista, eso carece de importancia si la formación es de calidad, y por lo que sé, allí viene impartida por parte de los músicos de la orquesta.

En definitiva, se puede seguir estudiando , pero en España se necesita una fuerte inversión tanto en las orquestas como en educación para que todo funcione como es debido.

 

¿Cuál ha sido tu experiencia personal en Suecia?  

El cambio al comienzo fue un poco duro. En cuanto a lo musical fue más fácil pues sólo había que continuar con un sistema similar de estudio personal y asistencia a clase. Por  otra parte, el tema social fue complicado, sumándole que es un país más caro. El idioma fue una barrera muy grande. Con el paso de los meses todo fue a mejor; idioma, círculo de amigos y músicos, pequeños trabajos, etc… Una vez que haces de ese lugar tu sitio, está genial. La gente es muy amable, se preocupan por ti y si necesitas algo te van a ayudar.

 

¿Y tu experiencia musical en Suecia, concretamente en el KMH (Kungliga Musikhögskolan i Stockholm / Royal College of Music)?

El conservatorio tiene muchas especialidades y mucha diversidad de alumnos, tanto, que es casi imposible conocerlos a todos. El máster el bastante libre en cuanto a que te puedes pasar muchas semanas teniendo sólo clases de clarinete (lo que está muy bien para tener tiempo para estudiar). Esto implica también que puedes estar un mes, sin relacionarte con otros músicos en ensayos o clases, cosa que en Zaragoza era impensable, allí a veces tener el domingo libre era un regalo.

El ambiente es muy distendido, cada uno hace su vida, pero también saben juntarse para disfrutar de un buen café.

Hay muchos grupos de cámara, que también se construyen de forma libre, como tú quieras. Esto te da la posibilidad de que si conoces músicos puedes organizarte de la forma que desees para montar las obras de una forma corta o prolongada, estructurando las clases como al grupo le convenga. Esta libertad a veces puede ser contraproducente por falta de exigencia, pero también te da la posibilidad de que si conoces a un músico en un concierto, puedes estar a la semana siguiente preparando una obra con él.

 

¿Cómo ha sido tu formación de clarinete en el KMH?

Muy buena.  Todos pertenecemos a la misma clase de clarinete, pero nos dividimos en dos profesores, Andreas Sundén y Hermann Stefansson. Tenemos clases de clarinete casi cada semana, exceptuando cuando tenemos encuentros orquestales o cuando los profesores se van por motivos profesionales.  Los dos profesores además de compañeros son muy buenos amigos, lo que es muy importante a  la hora de crear buen ambiente. Además cuando uno no puede dar clase a sus alumnos el otro lo ayuda para que no tengamos una larga espera entre lección y lección.

Cada dos semanas más o menos también tenemos clases colectivas a modo de Masterclass por parte de alguno de los profesores.

La formación es de alto nivel, ya que viene impartida por grandes músicos que son solistas de orquesta en activo, gente con mucha experiencia que nos prepara para la vida real, tanto para conseguir un trabajo como para defender tu puesto.

Nos “exigen” realizar pruebas orquestales, formándonos en todos los aspectos que influyen en este campo; cómo estudiar, cómo llegar al 100%, actitud, etc.

Y como extra tenemos la oportunidad de recibir consejos y ver a Martin Fröst en Masterclass y clases individuales unas veces por curso. Para mi fue increíble que él me pudiese escuchar y que me pudiese ayudar.

 

Tomé Dávila con Martin Frost

Tomé Dávila en una masterclass con Martin Fröst

 

¿Se han cumplido las expectativas que tenías antes de ir?

Mis expectativas eran mejorar y empezar a trabajar, así que sí. He recibido clases de músicos muy buenos, y aunque aun no puedo mantenerme al 100% de lo que ingreso por parte de la música, ya han empezado a contar conmigo en algún que otro sitio. La diferencia entre este año y el anterior es que me siento más preparado, más cercano a la vida profesional, y convencido de que con mucho trabajo conseguir tus metas es posible.

 

¿Qué diferencias ves entre la educación musical en España y en Suecia?

Libertad y responsabilidad, es lo que diferencia , por lo que he podido ver este año, la educación musical de estos dos países. Me sorprendió mucho cuando me dijeron: En el máster no hay notas. Hay unos objetivos a cumplir, pero tú lo haces a tu manera, tú eres el responsable de  qué nivel quieres en tu formación. En muchas asignaturas no hay examen, sólo tienes que asistir. La mayoría saben que si no te formas correctamente, tienes menos posibilidades de conseguir el empleo que quieres. En España al contrario, la nota media se mide hasta en centésimas.

No digo que un sistema sea mejor que el otro, sólo la diferencia de concepto que a mi tanto me sorprendió, ya que creo que tenemos muy asentado en nuestro interior que si no somos evaluados y conseguimos buena nota no llegamos a estar totalmente satisfechos.  En cuanto a la educación más temprana es muy diferente, no tienen tanta carga lectiva en los años equivalentes a nuestro grado elemental y profesional; basan su educación desde el instrumento.

Este sistema educativo funciona muy bien aunque también permite que en un mismo centro y en el mismo curso haya gente de nivel muy dispar.

 

¿Qué diferencias encuentras entre músicos españoles y músicos suecos?

Cada músico es diferente, tanto en España como en Suecia, pero si tuviese que sacar algunos rasgos comunes, señalaría que son, en la música, un poco como en la vida cotidiana. Más calmados y amables los suecos, muy correctos pero innovadores, tienen una manera diferente de expresar sus emociones. En España veo otro tipo de personalidad, hay mucho músico formado en banda de música, al aire libre, hay otro espíritu, otro carácter.

 

¿Qué aspiraciones tenían tus compañeros clarinetistas?

Supongo que un poco como yo, mejorar, ampliar currículum, con todo lo que supone, conocer gente, y hacerse un hueco en los círculos de Estocolmo y como no, si se puede, despegar a lo más alto que alcancemos. Cada uno a su manera , unos por la vía orquestal, otros por la vía solística pero en definitiva , llegar a ser mejores músicos.

 

¿Has vuelto a España con nuevas ideas?

A la hora del estudio sí que tengo nuevos conceptos, conceptos venidos de un profesor diferente y una escuela diferente. En cuanto al país, Suecia me ha asentado más las ideas con las que ya me iba. A España le hace falta un cambio político importante, de arriba a abajo y un cambio de mentalidad. Ese cambio político implicará un cambio cultural, educativo y por supuesto económico. Hoy en día, en España, si tienes una idea y quieres llevarla a cabo por tu cuenta (creación de un grupo, orquesta, etc) te encuentras con muchas dificultades en el camino.

 

¿Qué planes de futuro tienes?

Todo depende de como me vaya por Estocolmo. Este curso volveré y voy a intentar quedarme otro año más. Lo ideal sería encontrar trabajo mientras termino los estudios. Por ahora, seguir formándose, mejorar y hacer muchas pruebas, para que algún día, esperemos, pueda tocar en una buena orquesta.

Ismael Palacio

Compositor nacido en Zaragoza y residente en Lund, donde estudio un máster en composición con Luca Francesconi. Programador web y cofundador de Emusicarte.

Deja una respuesta

*

Next ArticleUn macro concierto... ¿de clásica?