Bandera de Suecia

La cultura musical en Suecia

Hace un año y medio tuve la suerte de poder hacer un Erasmus en Malmö, Suecia, a través del Conservatorio Superior de Música de Aragón. Dos compañeros míos y yo fuimos de los primeros alumnos del CSMA que pudimos disfrutar de esta experiencia, de la que no me arrepiento, y de la que he aprendido a ver la música de diferente forma.

 

Bandera de Suecia, de Florian Prischl, Licencia.

 

Música sueca en la primera mitad del S. XX

 

Para poder entender la música actual en Suecia es completamente necesario ponernos en antecedentes, alrededor de 1940. Al igual que ocurría en Finlandia, durante estos años había principalmente dos estéticas enfrentadas: una que se inspiraba de la música francesa, cuyo exponente entonces era Honegger; y otra inspirada por la música alemana de Schönberg y Hindemith.

 

La joven generación que no pudo estudiar en el extranjero debido a la II Guerra Mundial se empezó a fijar en la escuela de Hindemith y a alejarse del estilo nacional romántico y de la influencia del folclore sueco. La música folclórica había sido la principal fuente de inspiración, y estaba tan arraigada que todavía hoy muchos compositores suecos la usan como base en sus composiciones.

 

Este alejamiento se produjo de forma similar en el resto de países escandinavos. Hubo un grupo de compositores suecos que apoyaron esta nueva corriente de vanguardia y que se hacía llamar Måndaggruppen, algo así como un Korvat Auki sueco pero fundado mucho antes, en 1944. Måndagruppen significa en sueco “Grupo del lunes”, y hace referencia al día de la semana en el que hacían sus reuniones.

 

Recorrido por la segunda mitad del S. XX

 

Alrededor de mediados del siglo XX, gran parte de esta generación pudo salir fuera, principalmente a Darmstadt, Francia y Londres, y asimilaron las nuevas estéticas europeas. Por otra parte había otra corriente neoclásica esos mismos años, por lo que la música sueca fue dividida en dos escuelas: Europea de vanguardia y Neoclásica.

 

A partir de los años 60, con influencias de John Cage, de la música electroacústica o del Happening movement (una corriente artística en la cual se hacía participar al espectador en la obra de arte), muchos compositores se fueron sobre todo a estudios de sonido franceses para estudiar. Además en esos años fue fundado por la Radio Sueca en Estocolmo el primer estudio de electroacústica.

 

Durante los años 60 y también 70 influyó en la nueva generación la música post expresionista, pero también estuvieron interesados en la música abierta de John Cage o la electrónica.

 

Unos años más tarde, en 1980, algunos compositores suecos de la misma generación que el finlandés Magnus Lindberg, comenzaron a buscar nuevos lenguajes armónicos alejándose de las influencias de Ligeti o Lutoslawski, y siguiendo con la tradición francesa tomaron elementos de la escuela espectral.

 

A partir de los años 90 es difícil hablar de corrientes definidas porque se produjo una descentralización que generó infinidad de nuevos estilos que no tenían por qué tener ningún punto en común.

 

La educación musical en Suecia

 

El sistema de educación musical sueco está basado en las Kommunal musikskola, que dan una educación pública muy asequible económicamente, y que ha conseguido que muchas personas tengan interés en tocar algún instrumento. También en los últimos años las escuelas privadas están teniendo una mayor actividad musical.

 

El folclore sueco en la música contemporánea hoy en día es todavía importante, y existen compositores en activo que usan materiales folclóricos para construir sus trabajos. No obstante, ya desde 1950, la influencia de este tipo de música ha disminuido en favor de nuevas estéticas internacionales. Además, la tradición coral crece día tras día: hay infinidad de coros de todo tipo, y es común que mucha parte de los jóvenes suecos estén integrados en alguno.

 

La música como institución

 

La vida musical sueca, especialmente la contemporánea, ha sufrido grandes cambios durante las últimas tres décadas. El sistema de educación superior ha cambiado drásticamente, ya que hasta 1985 sólo se podía estudiar composición en Estocolmo, y admitían quizás a una o dos personas cada curso académico. Desde entonces, concretamente la educación superior en composición, ha estado creciendo y descentralizándose hacia Malmö, Gotemburgo y Piteå.

 

El caso de Piteå es curioso, ya que es una pequeñísima ciudad de poco más de 20.000 habitantes situada casi al extremo norte de Suecia. Tiene uno de los más modernos auditorios de Europa, con la última tecnología y una acústica envidiable, el Studio Acusticum. Para que te hagas una idea, es como si la ciudad de Madrid tuviera aproximadamente 140 grandes auditorios.

 

Estado actual

 

Volviendo al tema que nos ocupa, ahora el problema del tejido musical sueco se ha invertido: esta descentralización ha provocado que no haya una unidad nacional musical, y que las referencias musicales de estas ciudades estén centradas en el extranjero, y no en el propio país.

 

Una consecuencia de esto es la desaparición reciente, después de más de 40 años de actividad, de la Organización Nacional de Conciertos, que se encargaba de promocionar la música contemporánea a lo largo de todo el país, y que también controlaba las partidas económicas de cada región.

 

Lo que sucede ahora es que el propio gobierno es el que transfiere el dinero directamente a las instituciones locales, que son las que programan conciertos y promocionan músicos independientemente de una institución central, teniendo un control más flexible y eficiente del presupuesto.

 

Como no podía ser de otra manera, para acceder a estas ayudas es necesario hacerlo a través de terceras personas. Tanto es así que este año nos han doblado el presupuesto para poder repetir un festival organizado por Luca Francesconi, Rolf Martinsson y los propios alumnos del departamento de composición de Malmö.

Connect workshop

Double Quartet, Luca Francesoni y alumnos de Musikhögskolan i Malmö en un taller del Connect Festival 2013

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Así es a grandes rasgos la vida musical en este país. Desde que vine aquí me he llevado gratas sorpresas en este aspecto, pero también algunas desilusiones. Hablaré de todo ello en otro post dedicado al estudio de la música en Suecia. Si quieres estar al corriente, puedes suscribirte al Blog en el formulario que encontrarás en la parte derecha 😉

Ismael Palacio

Compositor nacido en Zaragoza y residente en Lund, donde estudio un máster en composición con Luca Francesconi. Programador web y cofundador de Emusicarte.

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