violonchelo tocando en la calle recorte

Música en la calle y marketing del siglo XXI: flashmobs

En los últimos tiempos se ha puesto de moda salir a la calle para acercar la música a más personas. Personas a las que de otro modo sería muy difícil llegar. Una de las formas más interesantes y más usadas han sido los llamados “flashmobs”. Se trata de acciones organizadas que suceden en un lugar público y concurrido durante un periodo corto de tiempo. De esta manera se capta la atención de un gran número de personas que, además, por el carácter singular del evento muy probablemente graban y comparten el vídeo a través de las redes sociales. Así, se convierte en un fenómeno viral y puede llegar a mucha más gente.

violonchelo en la calleDerechos de Depositphotos


Vamos a ver y comentar unos ejemplos:


En Valencia se realizó esta representación operística en el mercado central en 2009. El objetivo: conseguir que más gente se interese por las óperas que se representan en el Palau de Les Arts. ¡Fíjate en el cartel que sacan al final! Una forma muy original de llegar a nuevos públicos.






En Berlín, tomando la idea de Valencia pusieron en práctica un evento similar para promocionar un ballet que se representaba por aquellas fechas. En esta ocasión eligieron una estación de metro. No cualquier estación: la estación central. Y no cualquier horario: las 5 de la tarde, hora a la que la mayoría de gente ha acabado de trabajar y se desplazan a sus casas. Si te fijas, el vídeo está grabado además de forma muy profesional.






Un año más tarde, en 2012, encontramos este flashmob organizado por el Banco Sabadell, para la celebración de su 130 cumpleaños. Todos sabemos que los bancos no gozan de muy buena reputación en los últimos tiempos. Asociándose con iniciativas y proyectos culturales consiguen mejorar su imagen.






El flamenco también ha llevado a cabo acciones de este tipo. En 2013 se organizó un flashmob nada menos que en Londres. En este caso fue para promocionar un festival de flamenco que tenía lugar en la ciudad. De esta forma, como en Valencia pudieron acercarse a públicos que de otra manera sería difícil que supieran de la existencia de un festival así. Más en una ciudad tan grande como Londres donde la oferta cultural es inmensa.






¿Cómo reaccionarías si esperando el tren en la estación empiezan a cantar a tu lado? Los que estuvieran en Viena en esta estación de tren, lo último que se podían esperar era ver a los operarios bailando y saltando durante esta curiosa representación del Carmina Burana de Orff.






Por último volvemos a España, donde se han hecho ya unas cuantas acciones de este tipo. En este caso en Madrid, en la Plaza de Lavapiés, un lugar con mucha vida y centro de encuentro de distintas culturas. La protagonista, la Orquesta Barbieri, que hace poco decidió salir a la calle para darse a conocer a más gente.






Hay que decir que para todas estas acciones se requiere en muchos casos la autorización de algún organismo. No obstante, el coste de la acción es muy bajo comparado con la cantidad de gente a la que consigues llegar. Especialmente debido al fenómeno viral que adquieren, con tanta gente grabando y compartiéndolo en las redes sociales.

###

Y tú, ¿conocías ya lo que era un flashmob? ¿has participado en algún evento similar? ¿Qué te han parecido este tipo de iniciativas?


¡Compártelo si te han gustado los vídeos!


Mario Nieto

Soy pianista y musicólogo, coautor y cofundador de Emusicarte. Escribo sobre temas de actualidad musical, intentando dar pie al debate y la reflexión.

Deja una respuesta

*

2 comments

  1. Mike Ticona

    Esta bueno, lo que me parece malo, es el culto a lo conservador, y lo elitista.Y que nunca rompan las barreras de aquello.Tambien, el tema de que deberian hacer obras nuevas sin ningun prejuicio a ningun tipo de lenguajes.La musica clasica se resiste a volverse popular, y viceversa pero pienso que es solo cuestion de tiempo.Los instrumentos que salieron a la calle, poco tienen que ver con la misma calle. Una guitarra electrica esta mas emparentada con lo urbano que un contrabajo, o un cello, estos instrumentos llevan la insignia fiel a una burgesia o aristocracia elitista antigua.El problema tambien serian los instrumentos y la musica.

    Lo interesante ademas, es creer que el “publico comun” o la audiencia comun, es una especie de conejillo de indias y que no tiene ya formado, o inherente a su naturaleza un lenguaje sonoro ya establecido. Y que “nosotros” somos los mesias o conocedores de la verdad. Pienso que hay un lenguaje musical que subyace en el genero humano, pero aun mas alla de eso, ya hay una especie de lenguaje musical planetario, que se ha forjado bajo el imperialismo y la musica popular. Y pienso que cerrarse a tocar bach o schumann en la calle, no nos hace ningun salvador, sino todo lo contrario, una persona con oidos cerrados, que cree que sabe mas que cualquier transeunte que oye con oidos extraños, semejante narcisismo anacronico.

    • Hola Mike!

      “Los instrumentos que salieron a la calle, poco tienen que ver con la misma calle” . Creo que es muy interesante lo que dices. Es curioso las imágenes y condicionamientos tenemos ya formados cuándo vemos ciertos instrumentos y en el caso del post, de una orquesta sinfónica. Lo cierto es que así es, pero yo creo que nunca es tarde para hacer cambios y, sin duda, sacar a las orquestas fuera de los auditorios y teatros va a ser algo que vamos a ver cada vez más.

      Hace 2 años estuve por ejemplo en Múnich en un concierto en una gran plaza con la orquesta amplificada con altavoces y pantallas en distintos sitios para mejorar la imagen. El concierto se llenó.

      Yo pienso que todo es más flexible de lo que pensamos. Un chelo en sí mismo por ejemplo tiene una determinada imagen, generalmente asociada a música clásica, pero ahí están grupos como Apocalíptica para cambiar esa imagen: https://www.youtube.com/watch?v=_edA4SfT7Hk

      Creo que es más el problema la música y el modo de presentarla sobre todo que otra cosa.
      No he querido hablar de ello en esta entrada, pero las dificultades vienen si después de salir a la calle y hacer este tipo de acciones como las del vídeo, “invitas” a toda esa gente que te ve a tu “casa” (el auditorio), presentando el mismo formato de concierto con la misma música como hace 100 años. Entonces claro, el que se pudiera haber sentido atraído por esa acción puntual en la calle a lo mejor no vuelve al auditorio, por esa sensación de distancia que no había percibido en la calle.

      Un saludo!

Next ArticleEntrevistando a Sara Águeda: música y teatro