vienna orchestra

Y tú, ¿por qué te dedicas a la música?

¡Hola amigos!

En primer lugar, quiero disculparme por este “silencio” de meses sin que hayáis sabido nada de nosotros. Ismael y yo nos hemos tomado un largo respiro para meditar y pensar cuáles eran los próximos pasos con este proyecto con el que tanto hemos aprendido y con el que hemos conocido gente tan increíble. La decisión ha sido lo que hemos hecho estos meses: la red social sigue funcionando y hay mucha gente que contacta a través de ella: músicos con músicos, bolos, clases, propuestas, etc, pero Ismael y yo nos vamos a centrar más ahora en otros proyectos distintos. Seguiremos no obstante por aquí y publicaremos de vez en cuando :).

En mi caso, he tenido grandes cambios y experiencias en todos estos meses. Conseguí un trabajo el curso pasado en el Conservatorio de Salzburgo de profesor de piano y pianista acompañante. Seguí trabajando en el centro cultural donde estaba, donde organicé un Festival de Flamenco en Octubre. También me di cuenta de muchas cosas respecto a mí mismo y esta vida loca que llevamos y que a veces nos dificulta el sentarnos tranquilamente y poner un poco de orden a todo lo que hacemos. Así, empecé también un blog personal.

Durante el verano estuve viajando por Grecia, Turquía y Bulgaria. Me di cuenta de que mi sitio no estaba en Austria, así que decidí que iba a volver a España. Antes pensaba que no era buena idea porque las cosas estaban “regular” por aquí, pero mi voluntad de hacer proyectos distintos y abrirme a la “incertidumbre” de venirme sin nada concreto pudo más que la “seguridad” de lo que tenía en Salzburgo. Una seguridad “aparente”, por otra parte. Creo que la mejor seguridad es saber que estás haciendo lo que quieres y creer en ello.

En todo este tiempo he estado reflexionando sobre el mundo en que vivimos, nuestro papel (el mío) en él y sobre el papel de la música. Haciéndome preguntas y encontrando mis respuestas.

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¿Por qué dedicarse a la música?

 

Estudiamos muchos años música. Tocamos, escuchamos, asistimos a conciertos, cursos, etc. Seguimos estudiando. Y llega un día que nos dan un título. O que simplemente decidimos que queremos trabajar en esto.

Y para mí la pregunta es: ¿por qué?

En el mundo hay muchas cosas para hacer y la música es solamente una de ellas. Es más, dentro de la música hay muchas opciones. Creo que si nos dedicamos a ella en cualquiera de sus formas debe haber unas razones de peso que respalden esta decisión. Por otra parte veo que a veces no nos planteamos profundamente lo que hacemos. Seguimos por inercia un camino. Y a veces lo seguimos por razones que para mí son muy frágiles:

  • He estudiado esto así que ahora me toca trabajar de ello

Bueno, lo cierto es que el mundo es muy rico. Hay muchas cosas fuera de la música. El mundo está lleno de retos y cosas por mejorar. ¿Es esto lo que realmente quieres?

  • Llevo tocando toda la vida y no sé hacer otra cosa

Estoy seguro de que sí sabes hacer más cosas. Y todavía puedes aprender muchas otras. Pero, ¿por qué esto?

  • Dedicándome a ello mis padres / pareja / conocidos están orgullosos de mí

Estupendo que otros te admiren y respeten por ello. Pero, ¿es lo que tú quieres? ¿Eres feliz con ello?

  • Toco muy bien mi instrumento

Muy bien. Pero, ¿es suficiente para ti tocarlo bien y sentir el reconocimiento de los demás por ello? ¿o de haber conseguido un trabajo gracias a ello? Yo voy más allá: ¿para qué te sirve a ti y a los demás tocar muy bien? Sea el que sea el trabajo que hagas, ¿qué efectos tiene en ti y en los demás?

  • Encontré trabajo en X y aunque ya no me entusiasma tanto como al principio, ahí sigo

Todos queremos trabajar y seguir manteniendo la ilusión en el día a día. Pero a veces nos perdemos en la rutina y los días empiezan a parecerse unos a otros demasiado. ¿Cuál es tú motivación para seguir con ello? Necesitas combustible para tu día a día. Si no tienes ilusión, piensa en tomarte un respiro o reconectar con lo que te la daba en el pasado.

 

Muchos más caminos

 

Otra de las posibilidades es que hayamos estudiado música pero nos hayamos metido en unos caminos muy estrechos sin quererlo:

  • He estudiado mi instrumento muchas horas, así que ahora tengo que hacer pruebas en orquestas. Está difícil, me he presentado a 30 pruebas y no me han cogido, pero algún día lo conseguiré.

Ok. Es posible, pero recuerda que el camino de tocar en una orquesta no es el único que hay. Además, muchos músicos hablan del estrés que conlleva la dinámica de orquesta. Hay muchas otras opciones como vimos en la serie de músicos emprendedores.

  • He estudiado mi instrumento muchas horas. Ahora me he dado cuenta que ser concertista es muy complicado así que doy clase. No me gusta mucho, pero así puedo ganar dinero.

Una opción sin duda. No obstante, no creo que te haga feliz trabajar solamente por dinero. ¿Te has planteado realmente lo que puedes aportar como profesor de instrumento? Mucho más de lo que crees. Mira por ejemplo el proyecto de inclusión social en Madrid: DaLaNota. Yo estoy colaborando en él ahora.

  • He estudiado composición. Me he dado cuenta de que el interés por la música contemporánea es muy pequeño y que es muy difícil ganar dinero con ello.

Sin duda esto es así. No obstante, fuera de los caminos “académicos” y de las “estéticas” que se proponen en los conservatorios hay mucha vida. ¿Por qué seguir, además, esas estéticas? También hay mucha vida en mezclar la música con otras artes o en sacarla de los espacios típicos. Y más allá de ti mismo, pueds pensar: ¿qué le aporta mi actividad a los demás?

 

Mis propias razones

 

Yo reconozco que durante un tiempo no tuve claro lo que quería hacer. Estaba haciendo muchas cosas a la vez: estudiando pedagogía instrumental y gestión cultural en el Mozarteum, Historia y Ciencias de la música en La Rioja y lanzando Emusicarte. Muchas cosas y también con mis dudas. Escribir en el blog me ayudaba a clarificar las ideas. Sí, la música me interesaba. Siempre supe que quería ser músico. Pero por el camino había perdido algunos porqués.

En los últimos tiempos los he encontrado. Para mí:

  • La música es una herramienta muy poderosa y que influye de manera decisiva en las personas
  • Mediante la música se puede cambiar la sociedad
  • El mundo actual necesita menos actividades “productivas” y más actividades “sentidas”
  • La educación musical con una buena pedagogía (no siempre con la que fuimos enseñados), puede transformar individuos
  • Los buenos proyectos musicales tienen eco mucho más allá de lo que acontece en ellos. Su influencia traspasa todas las fronteras

En mi caso, mi pasión por la enseñanza y la pedagogía es cada vez mayor. Trasciende además el ámbito musical. Veo que hay muchas cosas que pueden mejorar en la enseñanza en general. La música es una de ellas: abandonar la rigidez, la competitividad y la excesiva seriedad en el ámbito de los conservatorios y de algunas escuelas. Volver a reconectar con el disfrute, la creatividad, la flexibilidad y la cooperación mutua.

 

Para qué

 

También he encontrado mis propios “paraqués”:

  • La música para disfrutar y ser feliz
  • La música para transmitir valores humanos
  • La música para educar en creatividad, motivación intrínseca (del propio alumno), responsabilidad y libertad
  • La música como herramienta para generar cambio en la sociedad

Esto es lo que yo he encontrado. Y tú, ¿cuáles son tus porqués y paraqués? 😉

 

Mario Nieto

Soy pianista y musicólogo, coautor y cofundador de Emusicarte. Escribo sobre temas de actualidad musical, intentando dar pie al debate y la reflexión.

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7 comments

  1. alejandro

    La música me a ayudado a curar mi alma y cuerpo físico ,por que en los momentos oscuros de máxima soledad alumbro dentro de mi ser ,sobre todo en la niñez y adolescencia,existe una devoción de mi ser hacia esta forma armónica de energía que se llama música.

  2. G.P.V.

    Muy buena reflexión, Mario. Con tu permiso, comparto tu artículo en mi blog  Show Abogados GPV .
    ¡Un saludo!

  3. Rocío del Olmo

    Enhorabuena por el post! Una reflexión muy interesante. A veces pensamos que como hemos dedicado muchos años a aprender, sabemos tocar y tenemos un título, tenemos que dedicarnos a ello.
    O quizás, porque ser músico es muy bonito y es un privilegio y todas esas cosas y es un desperdicio no dedicarse a ello.
    Es necesario hacer una introspección muy grande para averiguar qué queremos realmente. Ser músico no lo es todo. O quizás sí, pero cada uno ha de averiguarlo.
    Un saludo

    • Gracias Rocío! Así es, necesitamos combustible con buenas razones para hacer lo que hacemos. Cada uno ha de averiguar dónde está su sitio.

      Un saludo 🙂

  4. Santi

    A veces la historia ocurre justo al reves, mi padre musico no consiguio o no quiso meternos el gusanillo de la musica, ahora años despues me arrepiento no haber aprovechado mi infancia para aprender a tocar algun instrumento, ahora cuarenton descubro lo maravilloso de aprender a tocar el piano, y trato de que mis hijos disfruten de tocar su instrumento, que seguro que valoraran en el futuro, aunque solo sea como un hobbie.
    PD, acabo de descubrir el blog y promete muy buenos ratos de lectura y reflexion

    • Hola Santi, ¡nunca es tarde para tocar un instrumento! Seguramente tus pretensiones en cuanto a la música habrán cambiado, y lo que hagas lo vas a hacer por ti. Me alegro que des a tus hijos la oportunidad de aprender a tocar un instrumento, estoy seguro de que te lo agradecerán algún día 😉 Muchas gracias por tus palabras! Un saludo.

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