violin antes de concierto recortada

¿Por qué te subes a un escenario?

Esta pregunta tan sencilla, a veces puede no ser tan fácil de contestar. Muchas veces hacemos las cosas por costumbre o de una manera automática “porque siempre lo he hecho así”. En el fondo responde a preguntas todavía más básicas: ¿por qué hago lo que hago?, ¿qué trato de expresar o comunicar cuando me subo a un escenario?

antes del conciertoDerechos de Depositphotos

Estas mismas preguntas se las hacía un pianista llamado Christiaan Kuyvenhoven tras haber ganado un premio en el Concurso Franz Liszt en 2005 con 19 años y haber hecho giras por todo el mundo. Tras unos pocos años de llevar una carrera concertística envidiable, que muchos quisieran para sí, ¿sabes lo que hizo? Dejó de dar conciertos en público un tiempo para poder encontrar una respuesta convincente a estas preguntas.

 

Entretanto, mientras trataba de encontrar esa respuesta estuvo un tiempo trabajando en aspectos de divulgación de la música, en la televisión y en la radio. Todo ello le llevó a adquirir habilidades de presentador al tener que hablar en público de manera habitual.

La comunicación desde el escenario

 

Todos tenemos una historia detrás al salir al escenario. Horas y horas de estudio, de preparación para ese momento. Años de dedicarle tiempo a esta actividad que nos apasiona y que así esperamos que lo sienta el público que nos escucha. No obstante, además de la pregunta del título, podrías responder a las siguientes:

 

  • ¿Para quién y por qué tocas esta música?,

  • ¿Tocas para tu propio placer o para el del público?,

  • ¿Qué tratas de transmitir en el escenario?

 

Y sobre todo:

 

  • ¿Qué estás comunicando con lo que haces?

 

Volviendo al ejemplo de Christiaan, tras haber respondido a estas preguntas se dio cuenta de lo importante que resultaba para él la comunicación con el público y la comunicación de su propia historia personal. Así, decidió iniciar un espectáculo con una compañía de teatro en el que puede combinar su propia forma de entender la música y una comunicación más directa y cercana con el público. El resultado es el espectáculo “Cosima”, que combina monólogos, diálogos y música.

 

El qué, el cómo y el porqué

por que, como y que

Simon Sinek tiene un libro que se titula “Start with why” en el que subraya el hecho de empezar con esta pregunta al hacer cualquier cosa. Como él mismo explica, la mayoría de las personas saben qué hacen, algunas cómo lo hacen, pero muy pocas saben por qué lo hacen.  Estas últimas personas son las que al final consiguen los mejores resultados y son las más inspiradoras, puesto que tienen una alineación más profunda con lo que hacen: conocen el propósito. Aquí tienes un vídeo muy interesante donde Simon habla de ello. El círculo que ves arriba lo llama “Golden circle” y trata de conectar los tres niveles de acción. El “qué” es un resultado de los otros niveles. Cuando tus acciones empiezan desde la pregunta “por qué”, todo el proceso de comunicación de lo que haces tiene mucha más consistencia y solidez. Esto en un escenario también lo percibe el público. Seguro que tú también has notado esa diferencia, cuando el artista que tienes enfrente está identificado con lo que hace desde sus creencias más profundas.

En el caso de la profesión de músico implica preguntarse qué quiere decir tocar determinado tipo de música en nuestros tiempos y por qué tiene sentido o no hacerlo. Implica preguntarse cómo tocarla y qué transmites al hacerlo de esa forma. La música es un evento social y según lo que suceda en el escenario también va a tener un significado determinado para el público.

 

Con Sara Águeda estuvimos hablando hace poco sobre este asunto. Nos contaba lo importante que fue para ella trabajar en el mundo del teatro, donde siempre se plantea el porqué de las cosas: la importancia de la comunicación y de entender lo que hacemos.

 

Todo forma parte de un proceso de autoconocimiento y descubrimiento de ti mismo como artista y músico. Una vez respondidas y entendidas estas preguntas estarás mucho mejor preparado para salir al escenario. Esto te ayudará a transmitir mejor lo que de verdad quieres transmitir y a perder el miedo a hacerlo, pues tienes una identificación más profunda con lo que haces.

 ###

Ahora te toca a ti, ¿por qué te subes a un escenario? 

Si te ha parecido interesante esta entrada, ayúdame a conocer la opinión de tus compañeros compartiéndola 😉


Mario Nieto

Soy pianista y musicólogo, coautor y cofundador de Emusicarte. Escribo sobre temas de actualidad musical, intentando dar pie al debate y la reflexión.

Deja una respuesta

*

2 comments

  1. pau viguer

    Para mí el subir a un escenario y tocar el piano, es equivalente a expresarme como lo haría de otra manera, por ejemplo, pintando o hablando, normalmente busco mi mundo interior para poder hacer partícipe al público.
    Lógicamente, entiendo que las emociones y el orígen de las mismas que despierto en él no se deben corresponder obligatoriamente con las que produjeron mis composiciones, sin embargo, suele ser más que habiatual que, acabado un concierto, se acerquen personas y me comenten la emoción que ha desperado en ellos alguno de los temas que he tocado en particular, o bien, que le recordaron momentos de su vida.
    Para mi es el por qué de tocar en directo, aparte de motivaciones económicas o de prestigio personal, es lo que más me llena, y creo que a mis compañeros les ocurre de un modo similar. En el jazz es habitual ver caras de emoción, de vivencia interior mientras se realizan solos o tocan temas de uno mismo o de los demás.

    • Hola Pau,

      Que después de un concierto el público se acerque y te comenten las emociones que les has despertado es sin duda uno de los momentos en los que uno se siente más realizado. Sí que es verdad que en el jazz y en general en ambientes más cercanos al público la sensación sobre el escenario es diferente que quien toca en una orquesta por ejemplo.

      Creo que el hecho de tocar tus composiciones también es una cosa muy distinta a tocar música de otros, por grande que sea la identificación con esta última. Desde luego es una sensación muy especial, sobre todo si además sientes que al público le gusta y después te lo dicen.

      Un saludo, Pau. Gracias por tu comentario 🙂

Next ArticleReportaje ClassicalNext en Viena 1/2: ¿España, dónde estabas?